La selección de Francia, considerada una de las principales favoritas para la victoria final en el Mundial de 2026, se enfrenta a un importante desafío estadístico. Una “doble maldición” histórica pesa sobre los Bleus: ninguna nación ha logrado jamás alzarse con el trofeo mundial siendo simultáneamente la número uno en el ranking FIFA y contando con un Balón de Oro vigente en sus filas. Este es un reto único que los galos deberán superar para romper con las estadísticas y hacer historia.
