Durante el Houston Open, el golfista profesional del PGA Tour, Kris Ventura, fue protagonista de un momento insólito y desafiante en el hoyo 13. A pesar de encontrarse a una distancia aparentemente manejable de 59 pies (aproximadamente 18 metros) del hoyo, Ventura necesitó la sorprendente cantidad de ocho golpes adicionales para finalmente embocar la pelota. Este inusual episodio capturó la atención de los espectadores y se convirtió en uno de los puntos más comentados y memorables del torneo, demostrando que incluso los profesionales más experimentados pueden enfrentar retos inesperados en el green.
