El consultor de putting del PGA Tour, Stephen Sweeney, desvela una regla fundamental que aplica a todos sus alumnos y explica por qué una configuración cuadrada es tan vital.
La importancia de una base sólida en el putting, según Stephen Sweeney, radica en la simplicidad y la consistencia. Sweeney, quien ha trabajado con numerosos profesionales del PGA Tour, insiste en un principio que considera innegociable para todos sus estudiantes: la posición cuadrada al momento de ejecutar el putt. Esta directriz, aparentemente sencilla, tiene profundas implicaciones en la capacidad del golfista para mantener la cara del putter alineada con el objetivo durante todo el movimiento, lo cual es esencial para un golpe de putt certero y predecible.
Según Sweeney, una configuración cuadrada significa que los hombros, las caderas y los pies deben estar paralelos a la línea del putt. Esta alineación visualmente clara proporciona un marco de referencia estable desde el cual ejecutar el swing del putter. Cuando un golfista no está cuadrado, puede surgir la tentación de compensar con un movimiento errático de la cabeza o del cuerpo, lo que inevitablemente conduce a golpes inconsistentes y a oportunidades perdidas en el green. El experto enfatiza que dominar esta configuración básica es el primer paso para desarrollar un putting más confiable y reducir la frustración en el campo.








