Mientras que las batallas de Tiger Woods en el campo de golf eran siempre emocionantes y capturaban la atención, su lucha actual es de una naturaleza completamente diferente y mucho más profunda. Ahora se trata de un enfrentamiento consigo mismo, una batalla personal contra el dolor físico y emocional, y las diversas adversidades que la vida le presenta fuera de las calles de juego.
