Recorrer los 18 hoyos del Augusta National en el Masters me permitió observar detalles sorprendentes e inesperados. Desde las estacas que marcan los peligros del campo hasta las escaleras dispuestas y los tableros de líderes, cada elemento contribuye a la atmósfera única de este icónico lugar.
Estos pequeños descubrimientos, a menudo pasados por alto en la transmisión televisiva, añadieron una nueva dimensión a la experiencia de estar presente en el torneo.
