El Mundial de 2026 está siendo testigo de un fenómeno inusual: un número significativamente alto de goles en propia puerta. Un ejemplo claro es el equipo de EE. UU., que se ha beneficiado de dos goles en contra anotados por sus rivales en dos partidos consecutivos contra Paraguay y Australia. Hasta el momento, se han registrado siete goles en propia puerta desde el inicio del torneo. Este elevado número puede atribuirse, en gran medida, a la evolución del propio juego.








