Las primeras semanas del Mundial 2026 han marcado una tendencia clara y notable: la cantidad de penaltis sancionados está experimentando una caída vertiginosa. En contraste con las dos ediciones anteriores, que fueron particularmente ricas en cuanto a la concesión de estas faltas, los árbitros en el Mundial 2026 parecen pensárselo dos veces antes de señalar un penalti.








