José Mourinho no ocultó su profunda decepción tras el empate del Benfica contra el Casa Pia el lunes (1-1). El entrenador portugués estimó que con este resultado el equipo había agotado sus “últimas oportunidades” de luchar por el título de liga. Aprovechó la ocasión para censurar públicamente la actitud de sus futbolistas, a quienes acusó de tomarse “la vida a la ligera” y de carecer de la ambición y el “hambre de títulos” necesarios, sugiriendo que están “a veces desconectados de la realidad”.
