Las pausas de enfriamiento, una novedad en la Copa del Mundo de 2026, van más allá de la simple hidratación de los jugadores. Se presentan como una oportunidad fundamental para que los entrenadores puedan ajustar sus estrategias y transmitir directrices a sus equipos, especialmente si el partido no va según lo planeado. Esta perspectiva es compartida por el seleccionador de Bélgica, Rudi Garcia.








