Si hay algo que hemos aprendido al cubrir equipamiento de golf, es esto: no necesitas gastar miles en un nuevo juego de palos para hacer que el golf sea mucho más divertido. A veces, las mejores mejoras son aquellas que hacen que cada ronda sea más agradable, como el telémetro que has estado deseando, el altavoz que a tu cuarteto le encantará, un par de zapatos de golf nuevos y frescos, o una bolsa nueva y flamante que finalmente reemplace esa bolsa de transporte vieja y desgastada que tienes en el maletero.








