Aunque pueda parecer contradictorio, el eje de tu driver de golf está diseñado específicamente para torsionarse, o retorcerse, durante el swing, y esto tiene una razón de ser muy importante. Esta acción de torsión, conocida técnicamente como ‘torque’, es una medida crucial que indica cuánto se deforma rotacionalmente el eje del palo.
Curiosamente, la cantidad óptima de esta torsión o ‘twist’ no es universal; puede variar significativamente de un golfista a otro, siendo un factor clave que influye directamente en el rendimiento y la consistencia de cada golpe.
