Jürgen Klinsmann, exseleccionador de Alemania y campeón del mundo en 1990, además de exfutbolista del Inter y la Sampdoria, ha analizado recientemente la situación del fútbol italiano. Su diagnóstico revela una crisis, atribuible en gran parte a deficiencias en la gestión dentro de los clubes e instituciones del país. El legendario exdelantero expresó que, debido a esta problemática, un talento prometedor como Yamal, si estuviera en Italia, “sería enviado a la Serie B”, destacando la falta de un entorno adecuado para el desarrollo de jóvenes figuras en el fútbol transalpino.
