Joe Rogan ha expresado su total apoyo a las recientes críticas de Ronda Rousey hacia la UFC, referentes al trato que reciben los luchadores y la insuficiente remuneración de sus atletas. Rousey, quien está a punto de regresar al octágono para enfrentarse a Gina Carano en el primer evento de MMA organizado por Netflix, ha alzado su voz en defensa de sus colegas en medio de la persistente controversia sobre la estructura salarial.
Según Rogan, si Netflix logra establecerse con éxito en el panorama de las artes marciales mixtas, atrayendo consistentemente a talentos de primer nivel, podría introducir una competencia muy necesaria para la UFC. Esta rivalidad, sugiere Rogan, presionaría de manera significativa a la UFC para que revise y mejore su esquema de pagos a los atletas, lo que, en última instancia, elevaría los salarios en todo el deporte.
“Ronda Rousey está promocionando la pelea de Netflix”, comentó Rogan. “Ella hizo un gran y extenso discurso sobre que la UFC se vendió por 7 mil millones de dólares y que estos luchadores no están ganando suficiente dinero. Y, sabes, ella hizo algunos buenos puntos, y lo más importante es que saca la conversación a flote y presiona a la UFC para que pague más a la gente”.
Rogan enfatizó el considerable poder financiero y la masiva maquinaria promocional de Netflix. Aunque su evento inaugural con Rousey y Carano podría ser percibido como un “acontecimiento único y algo artificioso”, la confirmación de estrellas como Francis Ngannou (quien se medirá a Philipe Lins) y Nate Diaz (frente a Mike Perry) en la misma cartelera de Netflix, subraya su potencial para ser un jugador serio.
Para Rogan, el verdadero éxito de Netflix dependerá de su capacidad para captar y mantener a los grandes nombres del deporte, una dinámica similar a la que se observa en el boxeo, donde la identidad de la promotora es a menudo menos relevante que los propios combates. “En el boxeo, a nadie le importa si es Golden Boy o Bob Arum. A nadie le importa eso. Lo que les importa es quién lucha contra quién”, explicó.
Si Netflix consigue replicar este modelo, organizando eventos de manera regular con estrellas de alto perfil, se convertiría en un “jugador importante” en el mundo de las MMA. Esta situación no solo beneficiaría directamente a los luchadores que opten por unirse a Netflix, sino que también impulsaría al alza la escala salarial de todos los atletas de MMA, ya que la UFC se vería obligada a reaccionar ante la nueva competencia en el mercado.
Rogan insistió en la validez de los argumentos de Rousey: “Si lo que ella dice no tiene ningún sentido, no podría decirlo, ¿verdad? Entonces, si lo que dice tiene sentido, tienes que reconocer: ella tiene razón. Sí. Ella tiene razón”. La venta de los derechos de la UFC por miles de millones de dólares, mientras una parte significativa de los luchadores lucha por una remuneración justa, valida su postura.
En última instancia, Rogan cree que la aparición de un actor como Netflix, con su inmensa capacidad de inversión y promoción, es fundamental. Si logran atraer a luchadores de alto calibre cuyos contratos estén a punto de expirar, como un “Islam Makhachev”, y pueden persuadir a otros “cuatro o cinco contendientes principales” para que se unan a sus filas, la dinámica de la compensación de los luchadores en las MMA experimentará un cambio drástico y positivo.
