Jannik Sinner, el actual número dos del mundo, ha compartido sus reflexiones sobre el impacto de la descalificación de tres meses que experimentó a principios de la temporada en su condición física, especialmente hacia el final de la misma. En una reciente conferencia de prensa posterior al torneo de Pekín, el tenista italiano abordó la pregunta sobre si se sentía más fresco debido a un calendario de partidos menos cargado.
Sinner admitió que la situación fue compleja y desafiante. “No fue fácil. Creo que el año pasado también planificamos bien la temporada. Terminé muy bien porque me perdí algunos torneos”, comentó, señalando que la planificación estratégica del calendario es un factor crucial. Destacó que en temporadas anteriores también había logrado mantener un buen nivel de frescura hacia el final del año gracias a decisiones conscientes de omitir ciertos torneos.
El joven tenista enfatizó la dificultad inherente a comprender plenamente el propio cuerpo a una edad temprana (23-24 años) y la importancia fundamental de rodearse de un equipo de apoyo cualificado y experimentado. “Nunca se sabe con certeza. Intento conocer mi cuerpo, aunque a los 23-24 años es complicado, ya que todavía eres joven y no entiendes del todo qué es lo mejor para ti. En esos momentos, debes tener a los mejores asistentes a tu lado”, explicó Sinner con franqueza.
Confesó que aceptar una descalificación que no estaba relacionada con una lesión fue particularmente desafiante en comparación con recuperarse de una dolencia física. “Tres meses… Es más fácil aceptarlo cuando estás lesionado. Este año la situación fue diferente, no fue sencillo. Pero aproveché el tiempo para trabajar”, afirmó el tenista. A pesar de la dificultad emocional y logística, Sinner utilizó ese período de inactividad competitiva para entrenar intensamente, un esfuerzo que, según él, le permitió mejorar físicamente.
En resumen, Jannik Sinner demostró cómo, incluso frente a desafíos inesperados como una descalificación, la disciplina inquebrantable y una planificación estratégica meticulosa pueden ser elementos clave para mantener el rendimiento al más alto nivel en el exigente mundo del tenis profesional, adaptándose y fortaleciéndose ante la adversidad.








