A pesar de haber anotado y de ser a menudo el impulsor clave en el ataque, Endrick genera cierta frustración debido a su tendencia a disparar con demasiada frecuencia. Sin embargo, su entrenador, Paulo Fonseca, insiste en que es fundamental recordar que se trata de un jugador joven, de solo 19 años, que aún está lejos de alcanzar su plena madurez. Por ello, Fonseca aboga por la paciencia y una actitud comprensiva hacia el delantero, destacando su potencial y la necesidad de tiempo para su desarrollo.
