La solicitud del PSG de aplazar su partido de la Ligue 1 contra el Lens (previsto inicialmente para el 11 de abril) para preparar mejor sus cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Liverpool, está generando fuertes tensiones en el fútbol francés.
De manera similar a una acción previa para unos octavos de final de la Liga de Campeones, el PSG pide el traslado de este encuentro clave para el título de la Ligue 1, que se intercala entre sus dos duelos europeos. El consejo de administración de la Liga debe decidir este jueves. Dado que el Estrasburgo también ha formulado una solicitud similar para su partido contra el Brest (en relación con la Liga Conferencia), la aprobación del CA parece probable.
Esta solicitud pone de manifiesto los desacuerdos persistentes en el panorama futbolístico francés, exacerbados desde una tribuna de presidentes de la Ligue 1 en marzo. El PSG justifica su demanda por motivaciones puramente deportivas, afirmando querer “optimizar su preparación para un encuentro capital”. El club también insiste en los “beneficios globales” que el rendimiento europeo de los clubes franceses genera para el conjunto del fútbol nacional, incluyendo “repercusiones directas” para los demás clubes profesionales.
Una guerra de palabras e intereses
Estos argumentos del PSG han provocado la indignación de algunos homólogos de la Ligue 1. Un presidente ironizó: “Las repercusiones directas serían mucho más significativas si BeIN Sports honrara todos sus derechos de televisión, comparadas con una posible semifinal del PSG”. Otro sugirió una “tregua internacional en abril” para resolver los problemas. Señalan el riesgo de inequidad deportiva al trasladar el partido al final de la temporada. Entre bastidores, la discordia es palpable entre Joseph Oughourlian (Lens) y Nasser Al-Khelaïfi (PSG). Oughourlian ha expresado públicamente sus escasas esperanzas de una discusión equitativa en el CA de la LFP.
El RC Lens, por su parte, no suscribe la idea de un “interés superior del fútbol francés”. Su contundente comunicado denuncia la necesidad de que un “décimo presupuesto” se alinee con las exigencias de los “más poderosos”, estimando que el marco doméstico ya ha sido demasiado flexibilizado. Para los de Lens, este partido tiene una importancia capital en la carrera por el título de la Ligue 1, y su aplazamiento podría alterar su relevancia.
Del lado parisino, se recuerdan las declaraciones de Pierre Sage en 2024, que apoyaba la idea de ofrecer las mejores condiciones a los clubes franceses en la Copa de Europa (en referencia al OM). Fuentes cercanas a la LFP sugieren que la negativa del Lens sería más política que deportiva: “El Lens acepta con sus aliados políticos y se niega con sus oponentes”. Se cita un precedente en el que el Lens habría aceptado sin dificultad el aplazamiento de un partido OM-Lens el pasado octubre (finalmente rechazado por la LFP), lo que contrasta con su posición actual. Se señala así la “geometría variable” de las posiciones del Lens. Sin embargo, la importancia deportiva actual para el Lens, candidato al título, es innegablemente mayor. Cada parte se mantiene firme en sus posiciones. Ahora le corresponde al consejo de administración de la LFP decidir, y el Lens, al no ser miembro, deberá someterse a su decisión.
