Durante la tercera ronda del torneo LIV Sudáfrica, el golfista Jon Rahm recibió el alivio de bola empotrada (embedded-ball relief) cuando su bola quedó incrustada en el terreno. Esta decisión, sin embargo, no fue unánime y requirió un veredicto arbitral, lo que una vez más llamó la atención sobre las llamadas “zonas grises” y los aspectos subjetivos en la interpretación de las reglas del golf.
