Frenado por una serie de resultados negativos desde el revés del 22 de febrero en Estrasburgo – que le costó un retorno al cuarto puesto de la Ligue 1 y una eliminación en casa de la Copa de Francia – el Olympique Lyonnais y su entrenador, Paulo Fonseca, rechazan la idea de una fatiga generalizada. El técnico insiste en no utilizar la extensa lista de seis jugadores lesionados como excusa o explicación, a pesar de los considerables quebraderos de cabeza que esta situación le genera.
La gran pregunta ahora es si la Europa League podría revitalizar por completo una temporada que ha oscilado constantemente entre la esperanza y la decepción. El OL, que hasta ahora no tenía nada que perder en su camino, se encuentra en un punto donde, precisamente, todo está en juego.
