En la antesala del clásico neerlandés, el Klassieker, que enfrentó al Ajax y al Feyenoord este domingo en los Países Bajos (con un resultado final de 1-1), un grupo de fervientes aficionados del Ajax decidió detener el tráfico en una autopista. Su objetivo era brindar una calurosa bienvenida al autobús de su equipo al momento de su paso, una acción que provocó significativas interrupciones en la circulación vehicular.
